11/19/2012

Opening de la Exposición de Fotografía "Photo OutColor" de Blipoint - Agrupació Fotográfica de Catalunya, España.

Gracias a todos los que asistieron al inauguración de la exposición de fotografía Photo OutColor, que fue celebrada este viernes 16 de noviembre en la Agrupació Fotográfica de Catalunya, podrán visitarla hasta el 23 de este mes.



























PARTICIPANTES:
Aikaterini Filippakopoulou (España)
Francisco Litran (España)
Carlo Silva (Italia)
Stefano Decarli (Italia)
Federica Riccardi (Italia)
Annabella Pascale (Italia)
Ledesma Cubel (España)
Alizé Chauvet (Francia)
Giulia Maffioli (Italia)
Marco Rizzo (Italia)
Jose Valdeolivas (España)
Carlotta Mega (Italia)
Miguel Gil (España)
Sabrina Albiero (Francia)
Mircea Marinescu (Rumania)
Alejandra Stein (España)
Michele Ferrara (Italia)
Fayçal Said-Bourgeois (Francia)

INVITADOS
José Antonio Andrés Ferriz (España)
Aaron Sosa (Panamá  - Venezuela)
Michele Santamaria (Panamá - Venezuela)
Frederic Sagues (España)

Fuente: www.blipoint.com

11/17/2012

Entrevista a James Nachtwey

Esta entrevista se la hicieron a James Nachtwey después de ganar el World Press Photo en el 1993 por su trabajo sobre el hambre en Somalia.

¿Por qué decidió ir a Somalia?

En los últimos años, había estado siguiendo de cerca la situación en Somalia, y la magnitud del desastre hizo que sintiera la necesidad de contribuir de alguna manera. Lo primero que se me ocurrió fue enviar dinero a varias organizaciones de ayuda activas en la región, pero después de pensarlo un tiempo me pareció que era una solución demasiado impersonal. Así que me decidí a ir a Somalia y ejercer mi trabajo como fotógrafo. No conseguí que me asignaran un trabajo ni apoyo económico, pero decidí irme de todas formas.

¿Estaba emocionalmente preparado para lo que iba a encontrar allí?

No creo que nada hubiese podido prepararme para enfrentarme a lo que vi. Y todo ello, a pesar de no ser la primera vez que fotografiaba pueblos hambrientos, cosa que ya había hecho en Sudán y Etiopía.

Pero nunca había visto una situación tan dramática como ésta. La mayoría de la gente de Etiopía vivía en campamentos, donde recibían una alimentación y atención constante y continua. En Somalia, la situación todavía no había llegado a esa etapa. Aún llegaban personas del interior del país sin saber todavía dónde daban comida y mucho de los alimentos no llegaban a su destino debido a los saqueadores. La situación era mucho más caótica y las necesidades mucho mayores de lo que había visto hasta el momento.

¿Cómo reaccionan estas personas ante la cámara?

En realidad no reaccionan. Tienen tantas preocupaciones tan urgentes que la mayoría de cosas de su alrededor les pasan inadvertidas. Es una de las consecuencias de la malnutrición. Probablemente pensarían que formaba parte de las organizaciones de ayuda que trabajaban allí. Y en parte tenían razón porque me sentía parte de este esfuerzo. Después de todo, la razón de mi viaje era concienciar a la gente para animarla a ayudar a esta gente. No puedo imaginar otra razón para hacer este reportaje. Además, hace que la ayuda llegue de una forma más inmediata. A Baidoa seguían llegando personas que no sabían dónde estaban los centros de distribución de comida. Algunos estaban tan débiles que ni siquiera eran capaces de mantenerse en pie para ir a buscarlos. Cada vez que me encontraba a alguien en esta situación, las llevaba en mi coche. Si los hubiese abandonado, probablemente habrían muerto. No hay nada que te haga sentir más impotente que ver a alguien morir a tu lado.

¿Cuánto tiempo estuvo en Somalia?

Estuve en dos ocasiones: La primera vez estuve diez días en Baidoa y la segunda cinco días en Bardera. Las condiciones eran extremadamente malas en ambas localidades.

¿Qué le llevó a volver al país?

El segundo viaje lo hice trabajando para el periódico francés Libération, que habían visto las fotos del primer viaje. Pero para ser sincero, una parte agoísta dentro de mí no quería volver. Aún estaba asustado y muy cansado por todo lo que había vivido. A pesar de ello, nunca hubiese rechazado la oportunidad de volver, me sentía obligado a hacerlo.

¿Se hace una idea de la repercusión que puede haber tenido su trabajo?

Sería imposible de calcular. Pero siempre sucede con el trabajo de la prensa en general. Por supuesto, me gustaría que mi trabajo tuviera un impacto en la opinión pública, cualquiera que fuese el tema que tratara. Pero es imposible saber en qué medida mi trabajo afecta a la gente. Se podía decir que tengo una especie de creencia metafísica en el efecto de los medios de comunicación de masas. Estoy seguro de que la gente responde a esos estímulos. Creo que la prensa en general (y no sólo me refiero a la fotografía) contribuyó a la mejora de las condiciones en Somalia, sobre todo en el envío de ayuda. Lo malo fue que cuando llegó esta ayuda, la catástrofe ya era irremediable.  Me hubiera gustado ir antes pero otros compromisos no me lo permitieron.

¿Por qué no se ven en sus fotografías los aspectos más políticos de la situación, como el saqueo de alimentos?

Estuve en Somalia muy poco tiempo. Fui con la intención de fotografiar el hambre y me concentré en eso. No tenía la intención. No quería ejercer de reportero, sino motivar a la gente a ayudar a esta gente.

¿Por qué las hizo en blanco y negro?

Me pareció que así podría plasmar mejor el impacto emocional de la situación, que ayudaría a fortalecer el mensaje. La historia era sumamente sencilla, casi brutal en su simplicidad.

¿Le gustaría añadir algo más?

Me gustaría felicitar y agradecer por su trabajo a las organizaciones y personas que se esfuerzan en ayudar a Somalia, especialmente a la Cruz Roja Internacional, que me ofreció hospitalidad y apoyo. si no hubiese sido por su ayuda, quizás no hubiese sido posible conseguir estos resultados. Fue un esfuerzo compartido pero la tarea aún no ha terminado. La reconstrucción de Somalia será un largo y complicado proceso.

Fuente: Siéntate y Observa

11/16/2012

eBook del Libro PHOTO OUTCOLOR de Blipoint / GRATIS - FREE

Hoy (16 Nov. 19.30h) se inaugura la exposición de fotografía Photo Outcolor de Blipoint en los espacios de la Agrupación Fotográfica de Cataluña, Barcelona - España. Se hará la presentación en físico del Libro "Photo OutColor" que contiene las imágenes de los ganadores del 2º premio. Ya tenemos en libro disponible en formato eBook, si tienes un dispositivo iOS solo sigue el link y descargalo de forma gratuita. 

También pueden comprarlo impreso en el siguiente link

Esperamos que los disfruten.



11/14/2012

Algunos disparos en 6X6 (formato medio) - Imágenes de archivo

Siempre he pensado que una de las cosas mas complicadas que debe hacer un fotógrafo es llevar un archivo organizado. En mi caso, desde que me inicié en la fotografía siempre me preocupé por la organización de mi archivo. En Venezuela tengo bien resguardado el archivo de negativos, casi dos docenas de carpetas las cuales contienen cien porta negativos Print File cada una. Las capetas separan el material dependiendo del tipo de soporte, por ejemplo: No mezclar nunca, negativo B/N, negativo color y transparencias. Saber un poco de conservación de archivos fotográficos también es importante. Resguardar el material en la oscuridad, con deshumificadores, en porta negativos y sobres libres de ácido, etc.

Todo está clasificado cronológicamente, siempre me preocupó el poder ubicar rápidamente un negativo que me interese. El desorden muchas veces comienza por no tener el tiempo suficiente para archivar el material. Pero créanme, que mas tiempo perderán intentando buscar en su archivo una imagen que necesiten.

Decidí dejar mi archivo resguardado en Venezuela ya que tengo conmigo en disco duros  las imágenes en digital. Eso es otra cosa que lleva bastante tiempo, digitalizar los negativos que nos interesan. Hoy por hoy, las cámaras digitales me han ahorrado ademas de dinero, espacio, peso y bastante trabajo de revelado, archivo, digitalización y clasificación de negativos. Pero no por eso voy a olvidarme de mis disparos análogos. Varios de mis trabajos importantes como Venezuela Cotidiana, CARAcas, Niños de Porai - Homenaje a Mariano Díaz, Ciudada, Holgeando, To Jest Kod - PoloniaAmbiguedades Parisinas, Caminante Habana, entre otros. Son realizados con película pancromática.

Dándole un vistazo al archivo me encontré con imágenes realizadas con mi Yashica Mat 124 G, una cámara de formato medio 6X6 de doble objetivo (Twins Lens).

He decidido desempolvar esas imágenes que nunca he usado para compartirlas con ustedes. Les dejo una breve selección.

A.S.

Centro Comercial San Ignacio - Caracas - Venezuela 2004

Chacao, Caracas - Venezuela 2004

Centro Comercial San Ignacio - Caracas - Venezuela 2004

Los Dos Caminos, Caracas - Venezuela 2004

Las Turas de Moroturo, Estado Lara - Venezuela 2004

José López "El Ché Bolivariano" - Caracas - Venezuela 2004

"El Caiman de Sanare" Sanare, Estado Lara - Venezuela 2004

Yai, Estado Lara - Venezuela 2004

11/13/2012

La clave de una fotografía, por Ansel Adams (subtítulos en español)

Indagando en la web me encontré con esta joya. El propio Ansel Adams hablándonos sobre la clave para una buena fotografía.

Ansel Easton Adams (nace el 20 de febrero de 1902 - muere el 22 de abril de 1984) fotógrafo estadounidense, nacido en San Francisco, desarrollador del sistema de zonas.

Conocido por sus fotografías en blanco y negro de paisajes del parque nacional Yosemite en Estados Unidos (entre otros paisajes) y como autor de numerosos libros sobre fotografía como su trilogía de manuales de instrucción técnica (La Cámara, El Negativo y La Copia). Fundó la asociación fotográfica Grupo f/64 junto con otros maestros como Edward Weston, Willard Van Dyke, Imogen Cunningham y otros.

Su sistema de zonas es una demostración de cómo la cámara o el fotómetro (o exposímetro) de la misma mide el gris medio de 18% de reflectancia como zona media. El fotógrafo debe aumentar la exposición (o disminuirla) dependiendo de cuántos pasos de gris quiera fijar como punto de medición. El fotómetro de cualquier cámara, incluso digital, siempre "quiere" ver la zona medida como un gris medio.

"Espero ansioso nuevos procesos y nuevos desarrollos. Creo que la imagen electrónica será el próximo gran avance. Estos sistemas tendrán características estructurales ineludibles, y tanto los artistas como los técnicos deberán hacer un renovado esfuerzo para comprenderlos y controlarlos".

Ansel Adams.

11/12/2012

Entrevista a Chien-Chi Chang

“Cada fotógrafo nuevo que entra a Magnum debe sumar algo a la agencia. No queremos otro fotógrafo que sea sólo otro fotógrafo.”

Chien-Chi Chang entra en la categoría de fotógrafo tímido. Es un Magnum, pero se pone incómodo en las conferencias, se ríe, es capaz de contestar tonterías a preguntas serias y necesita varias copas de vino blanco para enfrentarse a un periodista. Sí, Chien-Chi Chang es tímido. Lo bueno es que no necesita ni dar conferencias ni hacer entrevistas: sus fotos son más que suficientes para obviar las palabras. Hay que verlas: Chien-Chi Chang fotografía con amabilidad, respeto y compasión. Con timidez, quizás. Y le da resultado. Hay sinergia entre él y los sujetos –las parejas por conveniencia, los enfermos mentales encadenados, los miembros de la mafia china-, porque le fascinan las relaciones humanas y sabe cómo retratarlas, siempre en esa delgada línea que bordea el documentalismo, el fotoperiodismo y el arte.

Chien-Chi Chang © Anna Lisa Kiesel

¿Cómo definirías tu trabajo? ¿Es periodístico o artístico?
No me gusta ponerle etiquetas a mis trabajos. Es como vino tinto o vino blanco: es vino. En la oscuridad, todos los vinos saben igual. Creo que es importante explorar diferentes vías de expresión, usando la fotografía como lenguaje.

Vamos a simplificar la pregunta: ¿por qué fotografías? ¿cuál es la función de tu fotografía?
Mantener a mi esposa (risas).

¿Cómo es tu relación con el fotoperiodismo?
Empecé trabajando para el periódico de la universidad, y luego trabajé para el Seattle Times y para el Baltimore Sun, en Estados Unidos. Fue un acercamiento al fotoperiodismo duro. Pero nunca me resultó suficiente. No soy del tipo de fotógrafo que puede salir, hacer dos o tres encargos rápidos, volver y publicarlos. No es algo con lo que me sienta cómodo, aunque la verdad es que fue un buen entrenamiento.

Incluso cuando trabajaba para periódicos, ya estaba buscando mis propios proyectos. Y fue uno de esos proyectos personales lo que presenté a Magnum en 1995. De alguna manera, mi fotografía siempre se movió en esa línea borrosa que separa el fotoperiodismo y la fotografía documental, y quizás un poco a la fotografía artística. Pero está siempre en esa línea borrosa.

Me refiero específicamente a tu trabajo en Chinatown: tu trabajo es de crítica social. ¿Eso es parte de la intención de tu proyecto?
No es cuestión de ser crítico. Estar en Chinatown es una experiencia que siempre quise tener. Entre 1996 y 1998, fue publicado tres veces. El problema con las publicaciones es que tienden a tener un foco, una agenda, y hasta cierto punto me puedo ocupar de eso, pero tengo una obligación para conmigo. Por eso he estado fotografiando Chinatown durante tanto tiempo.

¿Cómo empezó ese proyecto?
Al principio, sólo fotografiaba inmigrantes en Chinatown. Pero la forma en que lo hice –que es como lo sigo haciendo- tiene que ver con estar, con pasar tiempo, con la gente que fotografío. Para mí, tiene sentido hacerlo de esa manera porque es la única manera en que puedo acercarme a ellos. Y ellos sienten curiosidad sobre quién soy yo, también. Luego obtuve una pequeña beca, gracias a Dios, y la usé para volver a China, de donde ellos vienen. De hecho, contacté con un hombre en Nueva York y con su esposa en el sur de China… Y he estado con al menos 20 familias. Muchos de los hombres no habían visto a sus esposas por 20 años, pero yo las he visto varias veces (risas). Vale, ver, pero no tocar (más risas).

Decías que tienes una motivación personal en tus trabajos. Esa necesidad, ¿tiene que ver con una necesidad personal, o con una necesidad de mostrar una realidad, en el sentido periodístico?
Lo siento, todo es personal. Depende de cómo lo veas, pero…

¿La comunicación no es importante?
Es importante, pero siempre trato de hacerlo de una forma personal. Eso es todo.

Los temas que tocas en “Chinatown”, “I do, I do, I do”, y “The Chain” no son comunes. Son temas controversiales. ¿Por qué los elegiste?
Parte de mí está aún intentando responder a esa pregunta. Siempre me he sentido atraído por ese tipo de temas. En parte, tiene que ver con mis experiencias personales, mi familia, etc. Pero me parece que es más que eso, y todavía no tengo una respuesta. También por eso me siento más motivado a seguir buscando respuestas en otros proyectos.

¿Cómo es trabajar para Magmun?
En realidad, no trabajo para Magnum.

¿Entonces, cuál es tu relación con la agencia?
Magnum debería trabajar para mí (risas). No quiero sonar pretencioso porque es una agencia que pertenece a los fotógrafos, así que los fotógrafos son, de hecho, sus dueños. La agencia, para funcionar, todavía necesita un staff que se ocupe de las diferentes cosas, en cada departamento. Volviendo a tu pregunta… soy libre, pero no tan libre como creo.

¿Por qué no?
Bueno, puedes preguntárselo a mi esposa (risas). Soy libre porque puedo decir no. Si hay algo con lo que no me siento cómodo, digo que no. A veces, puede incluso ser por razones morales. Por ejemplo, creo que no podría hacer un trabajo para el Ejército de EEUU o algo así. No siento que sea para mí.

¿Te han pedido que hicieras eso?
No, pero estuvo cerca.

¿Qué te pidieron?
Que hiciera un anuncio o algo así. Los fotógrafos somos los dueños de Magnum, por lo tanto, podemos tomar nuestras propias decisiones. Podemos decir sí o no. Pero luego, todos tenemos que pagar la renta. No soy tan libre como me gustaría serlo.

¿Magnum te deja elegir tus propios proyectos?
Por supuesto. “I do I do I do” es mi proyecto. Los tres libros son proyectos personales, y de hecho los comencé con el apoyo de Magnum. Por supuesto, todos intentamos buscar la forma de continuar nuestros proyectos. Entre 1993 y 1998, fui allí unas 20 veces. A veces me quedaba un par de días, a veces un par de meses. Mientras tanto, tomaba encargos de diferentes revistas. Tengo que llevar adelante diez proyectos al mismo tiempo. Si voy a Taiwán, voy a ir a la ciudad de Ho Chi Min, quedaré para ver a un par de las parejas de “Hapiness”, quizás iré a China, intentaré ir a Corea del Sur… Y luego es como “mierda, hoy tengo que pagar la renta”.

¿Cuántas mujeres están en Magnum?
Cinco, creo.

¿Por qué son tan pocas? ¿Es complicado para una mujer entrar en Magnum?
Es una cuestión de portafolios, no de géneros.

¿Entre la gente que aplica, hay la misma cantidad de hombres que de mujeres?
No lo sé. Lo primero que miramos son las fotos. Es posible que más fotógrafos que fotógrafas envíen su trabajo para entrar en Magnum, pero cada año es distinto. Recuerdo un año en que tuvimos cinco mujeres “nominees”, incluyendo una de Argentina. Cada año es diferente.

¿Es como un club de hombres?
No, no lo pondría en esos términos. Pienso que, idealmente, todo debería reducirse al trabajo. Pero siempre las personalidades se inmiscuyen. De todas maneras, si el trabajo no es lo suficientemente bueno, hombre o mujer, gay, lo que sea… miramos el trabajo antes que nada.

Eso significa que el trabajo de las mujeres no es lo suficientemente bueno…
No, no. Hemos intentado específicamente buscar fotógrafas, así como fotógrafos de diferentes orígenes, pero cada año, cuando llega el visionado de portfolios en cada oficina que Magnum tiene en el mundo, cuando se hace el visionado final de todos los miembros… todo se reduce al trabajo. Simplemente sucede que a menudo el trabajo más fuerte está hecho por fotógrafos masculinos. Hay fotógrafas muy buenas, pero…

En 7.7 hemos entrevistado a Maya Goded. Ella comenzó el proceso para pasar de “nominee” a “asociado”, pero decidió abandonarlo porque era demasiado duro. Cuéntanos por qué es tan difícil ese proceso.
Es difícil, es verdad. Hay varias etapas: de miembro “nominee”, a “asociado”, a miembro pleno… Para ser “nominee”, se necesita el 50% de los votos de los miembros, y luego, cuando estás dentro, de “nominee” a “asociado”, necesitas 2/3 de los votos, el 66,6%. Luego, para pasar a miembro pleno, necesitas el 66,6% de los votos. Normalmente, la parte más difícil es pasar de “nominee” a “asociado”. Es muy, muy difícil.

¿Por qué? ¿Es una cuestión política? ¿Tienes que convencer a cada fotógrafo?
Todo es una cuestión de “P”: fotografía (en inglés, photography), personalidad y política, por supuesto. Está en todas partes. Donde sea que haya gente, habrá política.

¿Es por eso que es tan difícil entrar a Magnum?
Pero no es solo el aspecto político de todo esto. Creo que buena parte del proceso es observar los aspectos fotográficos del trabajo. Cada vez que tenemos un fotógrafo nuevo, ese fotógrafo debe sumar algo a la agencia. No queremos otro fotógrafo que sea sólo otro fotógrafo.

Por Alejandra Cukar y Edu Ponces



11/11/2012

"CANALEROS" MIRAFLORES LOCKS - PANAMA CANAL Photography by Aaron Sosa

Luego de varias visitas a El Canal de Panamá, de conocer, compartir y vivir nuevas experiencias he culminado el trabajo sobre los "Canaleros". 

Como he comentado en muchas oportunidades, una de las cosas que me apasiona de la fotografía documental son las vivencias que deja el trabajo. Tener la oportunidad de acceder a lugares espectaculares como lo es el canal no es cosa que se logra si no fuera por el hecho de tener la fotografía como excusa . Obtener los permisos para realizar este trabajo no fue fácil. Considero que logré las visitas necesarias para lograr el resultado deseado. Existen lugares con alta restricción en donde solo puede acceder personal capacitado como lo son los canaleros.

El Canal de Panamá se le ha llamado la “Octava Maravilla del Mundo”, y con justa razón. Trabajaron mas de 250,000 personas de todas parte del mundo por mas de 10 años para construirlo, y sigue como un monumento del ingenio y poder de convicción de la especia humana.

Sin mas que decir, espero que las imágenes les muestre un poco mas de cerca lo que es el Canal y a sus protagonistas "Los Canaleros"

Ir a la galería CANALEROS

11/10/2012

Philippe Halsman y el "Jumpology"


Einstein, Marilyn Monroe, Alfred Hitchcock, Nixon, Dalí,....Algunas de las personalidades más influyentes pasaron ante el objetivo de Philippe Halsman, el inventor de la técnica fotográfica del jumping.

No estaba loco, Pero su "obsesión" por fotografiar a personalidades muchas veces ilustres saltando le hizo pasar en más de una ocasión por loco. La técnia del "jumping style", o "jumpology" consistía, como su nombre indica en retratar a la gente durante un salto en una cama elástica. Los resultados, como puedes imaginar, eran espectaculares.

La colección de "saltos" de Halsman se publicó en 1949 y causó un auténtico revuelo. No todo eran saltos, pero sus fotografías mostraban situaciones divertidas y en ocasiones también provocadoras. El objetivo de estas fotografías, según su autor, era desnudar al personaje, naturalizarlo.


Pero esa no es la única obra curiosa de Halsman, que fotografió para Vogue y que acumuló más de cien portadas de la revista Life. Es muy reconocido su libro The Frenchman. Se trata de una entrevista fotográfica al actor cómico francés Fernandel. Puesto que Halsman no hablaba francés y Fernandel no hablaba inglés, la propuesta fue que el cómico respondiera a las preguntas de Halsman a través de expresiones faciales.

Si la obra fotográfica de Halsman está plagada de nombres ilustres también lo está su vida personal. Nacido en Riga (Letonia) en 1906 en una familía judía, fue acusado de parricidio en 1928. Sería llevado a juicio y condenado a cuatro años de cárcel de los cuales cumplió dos gracias a la presión de un nutrido grupo de intelectuales que luchó por defender su inocencia para que fuera liberado. Entre estas personalidades se encontraban, entre otros,  Sigmund Freud, Thomas Mann y Albert Einstein. Tras establecerse en París, en 1940, con la entrada de los nazis en Francia volvió a partir hacia el exilio. En esta ocasión, el lugar elegido fue EEUU, el país donde triunfaría como fotógrafo.


11/09/2012

Entrevista a Cindy Sherman



Para mucha gente pareces cristalizar lo que de nuevo apareció en los ochenta. ¿Fue tu intención o te sientes más cercana al arte de los setenta?

No prentendía proponer una alternativa. Nadie lo pretendía. Las expectativas eran bastante menores de las que tienen hoy la gente que acaba de salir de la escuelas de arte. Quería hacer algo diferente; me aburría lo que estaba ocurriendo en el arte, sobre todo en pintura, pero realmente no pensé que iba a marcar una diferencia. Todos tendríamos que contentarnos simplemente con exponer en algún sitio. A finales de los 70 y en los 80 era consciente de que el mundo de la pintura y la escultura nos miraban por encima del hombro a los que usábamos la fotografía. Al mismo tiempo, me daba la impresión de que el mundo de la fotografía miraba por encima del hombro a aquellos que tenían un pie en el mundo del arte. Así que yo estaba fuera de ambos y consideraba mi trabajo arte pero no “gran” arte. Lo que estaba bien porque no quería hacer nada demasiado valioso. No quería hacer “gran” arte, no me interesaba la pintura, quería usar algo con lo que todo el mundo se pudiera sentir identificado sin entender de arte contemporáneo. No pensaba en impresiones caras ni en una conservación de gran calidad; no quería que el trabajo pareciera una mercancía (nadie lo compraba de todas formas). Sobre 1981, empecé a usar color y las impresiones eran un poco más caras así que no podía seguir tan despreocupada. Pero la cuestión seguía sin ser la calidad de la impresión, sino la idea.

Pero llegó el momento en el que tu carrera despegó.

Las cosas no empezaron hasta 1982, cuando estuve en Documenta, la Bienal de Venecia, y también en la de Withney. Me pasaron un montón de cosas buenas al mismo tiempo. Realmente no empecé a ganar dinero hasta 1990, más o menos, me mantenía pero no como los tíos de pintura, como yo los llamaba. En realidad siempre me molestó, estábamos todos con la misma presión pero a ellos les iba viento en popa con las ventas.

¿Sentías que pertenecíais al mismo mundo?

Conocía a esa gente pero tampoco demasiado bien. Conocía a Julian [Schabel] por lo menos. Creo que a David Salle, lo conocí cuando estaba metida en Hallwalls, en Buffalo, y él estaba en Artist Space de Nueva York.  Luego, un puñado de nosotros, como Jack Goldstein, Troy Brauntuch, Douglas Crimp, Nancy Dwyer… Vivíamos en el centro entre Fulton o Nassau (…)

¿Y con las artistas de los 60 y 70? ¿Mantenías amistad?

Me sentía más influenciada con esas mujeres. Jennifer Barnet, Lynda Benglis… Artistas que supusieron un cambio por suponer una presencia femenina en el mundo del arte.

Influencia como presencia, imagino, pero tu trabajo es muy diferente del suyo. ¿Tuviste algún precedente estético a seguir?

No seguía ninguna tradición. Quizás Diane Arbus, como mujer fotógrafa que creó un imaginario perturbador, pero ella era realmente una fotógrafa tradicional. En realidad, respetaba artistas como Eleanor Antin, que se usaba a sí misma en su trabajo, pero de algún modo me sentía lejos de ellas al mismo tiempo. Así que no, exceptuando a Benglis y gente así que eran modelos a seguir.

Dices que no pensastes en ideas como el apropiacionismo hasta que leíste sobre ellas pero con esa idea que la gente joven tiene sobre los ochenta -momento en el que se movía mucho dinero en el mundo del artes, cuando los artistas eran ricos y famosos y salían mucho a comer fuera- la década también produjo mucha teoría crítica. Tu propio trabajo generó una parte sustancial de esos escritos. ¿No ejerció eso ninguna influencia sobre ti?

Había veces en las que leía algo y no entendía qué demonios significaba o de dónde sacaron esa idea, también hubo veces en las que decía “Ah sí, es verdad” aunque no estuviese pensando en eso mientras lo hacía. Trabajaba sin reflexionar mucho lo que hacía. La única crítica que me afectó fue cuando alguien parecía querer adivinar lo siguiente iba a hacer: así que lo usaba para hacer algo distinto.

¿Qué pasa con esa otra cara de los ochenta, la parte glamourosa? ¿Cómo te relacionaste con ella?

Yo no solía ir a Mr. Chow; conocí a Andy Warhol pero no me cayó muy bien. Parecían  unas fiestas mucho más desfasadas de lo que son ahora, pero me sentía apartada. Estaba celosa de esos tíos que se lo trabajaban, conseguían publicidad y se aprovechaban de eso, pero cuando tuve ese tipo de oportunidad, la rechacé.

Has dicho “esos tíos” ¿crees que tenías que ser un tío para conseguir ese tipo de visibilidad?

En realidad, en el mundo del arte yo era visible, nunca he sentido que no fuera reconocida. Pero era competitiva cuando conseguí el reconocimiento fuera del mundo del arte que otros artistas tenían. No creo que eso tenga nada que ver con el tema hombres/mujeres, sino con la pintura. La gente de fuera del mundo del arte pensaba que artistas como yo, que sólo usábamos fotografía éramos estrafalarios arrogantes y que los artistas reales eran  esos idealizados pintores que resultaban ser tíos. Y ellos jugaban con esa imagen: Julian [Schnebel] en pijama…

¿Hay algún aspecto de esa época que recuerdes con más cariño?

Estaban todas esas galerías en East Village que eran geniales. Me gustaba que East Village fuera una especie de puesto fronterizo que parecía ligeramente más experimental. Nunca me gustó todo el bombo alrededor de los ochenta, pero aún hoy va y viene.

¿Qué otras diferencias ves entre los ochenta y ahora, de qué otra forma han cambiado las cosas?

Una gran parte es el éxito que el mundo del arte tenía entonces -fue una de las primeras veces que un montón de jóvenes artistas hacían dinero.

¿Y qué hay de los sesenta, con Robert Rauschenberg, Jasper Johns, el movimiento Pop y la Fábrica de Warhol? También entonces el dinero brotaba en el mundo del arte y los artistas eran glamurosos y figuras mediáticas.

Realmente, pienso que el ambiente de la Factoría era mucho más glamouroso  que los ochenta, pero puede ser porque no considero los que los ochenta fueran realmente glamousoros -vivirlos, siempre ves las épocas precedentes, de las que no formas parte, como mucho mejores. El ambiente de Warhol/Hotel de Chelsea lo veo mucho más salvaje. Quizás, al principio de los ochenta, cuando la gente seguía tomando coca y luego iban a pique. (Muchos de mis amigos empezaron a tener hijos) Los ochenta no fueron menos aventureros que los sesenta estéticamente hablando, pero el poder de las galerías los hizo más comerciales. Los artistas estaban decididos a tener representantes y cosas así. Era más parecido a un ambiente de negocios.

¿Sentiste alguna presión comercial?

Me sentí libre de hacer lo que quería. En cierto punto, me sentí que era la sal del mundo artístico, y no me gustaba la idea de que los coleccionistas nouveau fueran a comprar mi obra porque era lo que se suponía que había que hacer, así que a mitad de los ochenta hice trabajos que la gente llamaba “series repugnantes”- fotos con vómitos, etc. “Cuelga eso sobre el sofá” pensaba. Un gran alivio que mi trabajo no vendiera, por lo menos en aquella época… Me alegraba de que fuera difícil de comprar.

¿Crees que los ochenta tenía algunas ideas asociadas, temas en los que se centrasen los artistas durante esos años?

Los media… La idea de originalidad… Esos eran temas del momento. La política, también – los póster de las Guerrilla Girls me parecen arte. También el movimiento feminista, la raza, el SIDA- todo se convirtió en contenido. Y creo que tiene más sentido que el arte trate temas serios en lugar de dedicarse a temas formales o a ser decorativo.

Había una gran reacción contra eso: continuar diciendo la palabra “didáctco” en una crítica del periódico era hacer campaña virtual. Pero no creo que el contenido se haya esfumado del arte, que lógicamente no permanece igual a lo largo de las décadas. Hay cambios, pero entre ellos, hay continuidades.

Creo que de algún modo el sentido de los ochenta se terminó instantáneamente en 1990, con el gran cambio del mercado. Recuerdo que mi exposición de retratos históricos en enero de 1990 fue en la que finalmente hice algo de dinero decente, como los grandes chicos- y justo después de eso, las galerías empezaron a cerrar y los artistas a dejar a sus representantes o a dejarse caer empicados.

Otra diferencia con los noventa es que se hacía menos división ente los que pintaban, la gente que hacía fotografía o los que hacían propiacionismo -se mezclaban más. O quizás la pintura perdió importancia. El vídeo se iba imponiendo poco a poco, había más tecnología, más cosas de ordenadores. La gente siempre intenta conseguir la siguiente genialidad y no vuelve a la pintura… ¡Y me gustaría volver a la pintura! Estoy cansada de la fotografía y el vídeo. Hay demasiado, casi resulta cargante.

¿Te sientes muy diferente de la joven artista emergente?

Siento que hay un salto generacional - Formo parte de la vieja guardia. No me tientan las nuevas tecnologías, aunque puedo imaginar qué haría con ellas, podría hacerlo. Estoy aprendiendo la tecnología poco a poco, en el sentido de jugar experimentando con la cámara digital, pero no sé cómo eso podría llevarlo a mi trabajo. Estoy abierta a la exploración. Me tienta grabar otra película pero esta vez me gustaría trabajar en el guión yo misma.

¿Qué te hace sentir de la vieja guardia?

¡Mi edad! No es que me sienta vieja, es que conozco artistas jóvenes que a veces me parecen demasiado jóvenes. O conozco a gente que me dice que me estudiaban en la universidad – y estudiaban trabajos míos que ya eran antiguos cuando yo estudiaba.

¿Echas de menos los ochenta? ¿Sientes nostalgia por esa época?

No echo de menos nada de los ochenta, me alegro de que hayan pasado. Excepto por la juventud… Éramos todos tan jóvenes.

Tomado de American Suburb X

11/05/2012

Un poco de la fotografía de Narelle Autio

Existe una fotógrafa que no es muy conocida, pero quienes han pasado por mis clases particulares avanzadas o talleres de fotografía, saben que su trabajo es material de análisis y disfrute. Se trata de la fotógrafa australiana Narelle Autio. El trabajo de Narelle y su esposo Trent Parke está compuesto por una gran riqueza de contenido y buena composición.

Narelle Autio creció en Adelaida y se graduó de la Universidad de Australia del Sur con un grado de artes visuales. En 2000, junto a Trent Parke, Narelle y publicó el libro “La Séptima Ola”, que documentó la cultura playera australiana debajo de las olas. Forma parte de varias agencias fotográficas como Vu o Inpublic. Su trabajo documental inquieta, no deja indiferente y visualmente tiene mucha potencia. La calle australiana y sus aguas son el habitat natural de una fotógrafa que ya es toda una referencia en la escena del continente oceánico.

Les dejo algunas imágenes de su obra.











All images © Narelle Autio